Retrato poético del arte
("Cultura", La Nueva España, no. 604, 10 de abril, 2003)
La viuda Basquiat
Una historia de amor
Jennifer Clement
DEBATE, pág. 191
MAYRA IBARRA
Jennifer Clement ofrece el retrato vital y psicológico de Suzanne, la compañera sentimental de Jean- Michel Basquiat, un artista plástico que encarna los deslindes de la posmodernidad, así como la marginalidad de los negros, y la lucha cultural que ello implica, en los círculos del arte neoyorkino. Con un lenguaje, casi poético, J. Clement sintetiza los episodios más dramáticos de una pareja sumergida en el glamour y los vaivenes del mundo de las drogas, el sexo y el sida. Cada capítulo parece una representación pictórica de las emociones, vivencias y argucias que aprisionan el amor desmedido e inclemente que experimenta Suzanne por los ardides de un joven artista, en ascenso, dentro del ambiente cultural y artístico de la ciudad de Nueva York.
La atmósfera en la que se desenvuelve la trama de la historia, parece retratar la estética de lo efímero en la búsqueda de la eternidad que promete la consagración del individuo a través de la obra de arte. J.M. Basquiat, en la pesquisa por lograrla, se abandona a la destrucción de sí mismo haciendo de su propia vida una poética de las drogas, que bien, puede ser calificada como un neorromanticismo, al estilo de los poetas malditos. Suzanne lo acompaña en ese doloroso camino de flagelación y sufrimiento que sólo encuentra un “alivio” en el consumo de cocaína, heroína y otros estimulantes. Un estado de relativo bienestar que le brinda la “lucidez” del escándalo y la “seguridad” de la vida sacrificada en pro de la inmortalidad. Premisas, ambas, que sitúan la búsqueda artística de la marginalidad, representada en J.M. Basquiat, en el centro de la discusión posmoderna sobre el lenguaje de las artes plásticas.
Al tiempo que J. Clement funda su narración en la crónica literaria, muestra la problemática del arte contemporáneo a través de los dibujos poéticos de la historia de amor que vive detrás de cada una de las obras de J.M. Basquiat. Suzanne aparece así como la musa del artista plástico y del escritor. J. Clement también forma parte del retrato que narra y toma la vida de Suzanne como figura alegórica de la inspiración artística. J.M. Basquiat pinta a Suzanne y J. Clement escribe la vida de Suzanne. La viuda Basquiat es así una crónica literaria de doble partida, ya que al dar cuenta de la creación artística de J.M. Basquiat, pone también al tanto de su propia creación como escritora de la novela que leemos.
