Día Seis
6 de enero
El día de Reyes. Me desperté temprano para poder hacer todas las actividades domésticas que tenía pendientes. En los fines de semana, me tomo un tiempo para realizar este tipo de tareas porque de lunes a viernes, me resulta bien difícil poder hacerlas. Así que desde temprano ya estaba puesta la lavadora, me preparé un café y me puse a leer un rato. Estoy realmente encantada con la Crónica del pájaro que le da cuerda al mundo. Cuando estuvo lista la ropa, subí a la azotea para tenderla. Al bajar, me preparé algo para desayunar y estuve platicando un rato con Helena, mi compañera de piso. A las 17 horas tenía una cita con Mireia, una artista visual catalana, con quien había quedado en colaborar para su proyecto. Ella está aquí con una beca de intercambio, algo similar a una residencia artística. Nos reunimos en casa de mi madre, ubicada en la Condesa, ahí estuvimos conversando para luego, entrar de lleno en la grabación en video de la entrevista. Primeramente, me presenté y luego hice una breve introducción de la Malinche y su trato con Hernán Cortés. Luego, me adentré en la forma en cómo este modelo simbólico afecta el imaginario social y repercute en la forma de encarar las relaciones de pareja. Hablé de mi relación con la violencia. La conversación fue fluida e interesante, aunque no dejo de reconocer que me movió mucho las fibras sensibles de mi emotividad. Tuvimos que detener la entrevista porque yo tenía otra entrevista en la radio para promocinar el libro Centro, zona sur: gente, calles y arte. Llegué al IMER a las 20: 30, hora a la que me había citado para conversar brevemente antes de que iniciara el programa Ciudad C. Héctor Bernal es el conductor y más o menos nos pusimos de acuerdo en los contenidos que trataríamos durante el programa. La emisión fluyó muy acertadamente y salí de ahí contenta. Me fui a mi casa y me dispuse a relajarme un poco porque el día había sido muy intenso y cargado de emociones muy diversas. Al final me acosté a muy buena hora, después de tomarme un caballito de tequila. Leí una rato más y apagué la luz.
Fueron tantas las emociones que se me movieron en este día que por la noche no era capaz de conciliar el sueño. Así que le di varias vueltas a la cabeza a todas las ideas e imágenes que aparecían en mí. Finalmente, logré quedarme dormida.

_AddaritH_ dijo
Suele suceder...
que estes bien y animo con tu trabajo.
ciao y suertecita
8 Enero 2007 | 10:10 PM