Día Doce
12 de enero
Me levanté rapidísimo para ir por el gas. Finalmente, lo encontré y pude comprarlo. Me preparé de desayunar y encendí el calentador para poder darme una ducha. El día anterior no me había podido bañar. Me dio terror hacerlo con agua fría. Me dispuse para salir y cerrar con buen ánimo mis actividades laborales de la semana. Me dirigí a Casa Vecina y estuve trabajando algunos de los proyectos que estamos pensando en lanzar para plazas públicas en los meses de agosto y septiembre. Después de un par de sesiones de trabajo, comencé finalmente a darle cuerpo a la publicación bimestral. Avancé muchísimo. Espero que todo pueda irse concretando de manera satisfactoria. Salí después para la Universidad. De nueva cuenta, necesitaba trabajar con Verenice en los últimos contenidos de la licenciaturas en Humanidades y Estudios y Gestión de la Cultura. Concluimos esta tarea y me dediqué a realizar otras actividades que tenía pendientes. A las 18 horas estaba citada para asistir a la entrega de diplomas de la 2da generación de la maestría en Cultura Virreinal. El evento estuvo muy bien. Estuve platicando con Miguel Ángel Pérez y con Flor Balboa. También tuve oportunidad de saludar a otros profesores y colegas de la Universidad. Entregaron los diplomas y después dieron un vino de honor. Me quedé como hasta las 20 horas. Fueron varios los recuerdos que se me cruzaron con el evento. Recordé la fiesta de graduación que organizamos cuando terminamos la carrera, puesto que la llevamos a cabo en el Patio de la Fundación. Lugar donde había sido la entrega de los diplomas. Luego, contrararon un grupo de música latinoamericana y me recordó mi etapa con un novio que tuve hace ya muchos años. Así que mi cabeza y mi corazón se vieron innundados con los recuerdos de otros tiempos.
Salí de ahí y me dirigí a la Hostería "La Bota". Ahí me encontré con gente amiga. Y estuve platicando con varias personas. Al final, me fui con otros dos amigos a "La Perla". Fue muy curioso porque en este lugar me encontré con la hermana de aquel chavo que fue mi primer novio. Estuvimos platicando muchísimo y las dos terminanos soltando unas lagrimitas. Digamos que fue una tarde noche innundada por los recuerdos, por los tiempos que ya se fueron. Salí de ahí y me fui caminando a mi casa y en el trayecto pasé por donde están los de la APO. Me sentí con el ánimo de platicar con ellos y ahí estuve conversando todavía un poco más. Fue un día muy loco, pero divertido y productivo. Con estas actividades y experiencias, cerré los doce primeros días del año 2007 y con la descripción del día doce concluyó mi bitácora.

Martín Pescador dijo
Recomiendo no creer en ese tipo de supersticiones como que los primeros 12 días del mes equivalen a los 12 meses de año, por una razón muy sencilla, esto es, se empieza por una superstición y se sigue con otra y de ahí con otra hasta que nos convertimos en unos auténticos supersticiosos, lo que a todas luces no es bueno.
Ví hace poco una entrevista al "psicomago" jodorovsky, me hizo peso una cosa que dijo: uno sabe si esta sano o enfermo según la calidad de relación que tiene con los demás, y a proposito de escopeta me acordé de un poema divertidísimo que dice los que no tenemos cancer juntémonos y tengamos cancer...
18 Enero 2007 | 03:54 AM